miércoles, 5 de enero de 2011

Retomamos el blog...

Hola a todos y todas y Feliz 2011 :)

Como todo el mundo cuando comienza un nuevo año, me he puesto objetivos varios, uno de ellos es poder dedicarme de nuevo al blog, que he tenido abandonado desde hace muchos meses...

Como hasta ahora, recopilaré noticias o eventos interesantes relacionados con la tecnología y la accesibilidad, aunque estoy pensando en que en los post solo aparezca un resumen o comentario y así haga el blog más personal. Además quiero cambiar el aspecto visual...ya veremos!

Espero poder cumplir este objetivo y que en 2012 no tenga que escribir un post de este tipo.

Saludines,
María

sábado, 10 de julio de 2010

Enfermos crónicos, los posibles grandes beneficiados de la telemedicina

El consenso entre científicos, esencial para seguir avanzando.

Un paciente que necesitara rehabilitación cardiaca podría hacerla en su propia casa. Basta una bicicleta estática, un medidor de presión arterial y un equipo de electrocardiograma. Los datos del electro se enviarían automáticamente al hospital y, los de la presión arterial, por mensaje de móvil. Es una de las promesas de la telemedicina (e-salud) que ya se ha hecho realidad en forma de proyecto piloto en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Atención personalizada, promoción de la salud y del envejecimiento activo, con las nuevas tecnologías (TIC) como viga maestra, es el horizonte que persigue la medicina. Para los expertos, dependerá de la e-salud el mantenimiento del sistema sanitario con una población cada vez más envejecida y una incidencia creciente de las enfermedades crónicas.

Pero, ¿dónde está hoy la telemedicina? Carlos Hernández, jefe de proyecto de la unidad de investigación en Telemedicina del Instituto de Salud Carlos III de Madrid y director del curso sobre telemedicina y rehabilitación que reúne estos días a expertos en estas materias en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, explica que para poder considerar que se ha alcanzado un nivel avanzado hay que superar previamente dos niveles. El primero, centrado en la infraestructura, y el segundo, en la "interoperabilidad" o, lo que es lo mismo, en la transferencia de información. Que los datos de un paciente que tiene su centro médico en Lugo sean accesibles a un médico en un centro de Valencia.

"La infraestructura comprende la historia de salud electrónica, la cita electrónica y la accesibilidad en cuanto a servicios telemáticos" -el médico puede disponer de información electrónica sobre el paciente-. "Esto se ha alcanzado ya a niveles de centro sanitario o de comunidad autónoma", explica. El 90% de las historias clínicas ya son electrónicas.

El siguiente nivel, en el que se trabaja ahora, es la interoperabilidad. "En la bonanza de los últimos diez años se ha invertido y avanzado; ahora hay que desarrollar la segunda fase, y los tiempos son otros; veremos qué pasa...", reflexiona Hernández. Y la duda queda en el aire.

El tercero estadio se materializará en un futuro incierto para el que hoy ninguno de los expertos consultados aventura una fecha. Respondería al rimbombante nombre de interoperabilidad semántica y es un punto clave para sacar el máximo rendimiento a las nuevas tecnologías aplicadas a la salud, porque es en este nivel donde se genera el conocimiento. Por ejemplo, en este nivel una operación se convertirá en un estudio entre centros. "Aquí el principal problema es la terminología. Los conceptos médicos utilizados en un lugar geográfico tienen que ser plenamente comprensibles en otro, sin perder significado", explica José María Tormos, director de Investigación del Instituto Universitario de Neurorrehabilitación Guttmann.

Puede parecer sencillo, pero no lo es, Tormos puntualiza: "Si la infraestructura requiere inversión y la interoperabilidad acuerdo, la interoperabilidad semántica necesita consenso. Creo que en 2020 aún no se habrá alcanzado".

En el caso de enfermos crónicos, las nuevas tecnologías permitirían el llamado teleseguimiento. Hernández destaca el buen funcionamiento de algunos pilotos y el ahorro en Sanidad que conllevan estas prácticas. Lo ilustra con el caso de los pacientes con insuficiencia cardiaca, que deberían ir al médico semanalmente para pesarse y tomar la presión arterial, y que acaban por desistir debido al engorro que supone hacer colas y agotar la paciencia en las salas de espera. Sin embargo, si hay un sistema que les permita hacerlo desde casa, de modo que el médico reciba semanalmente las mediciones, las evalúe y actúe en consecuencia, "el enfermo estará bien controlado y se evita una visita a urgencias y dos días de ingreso, que supone el mismo gasto que hacer un seguimiento a 50 pacientes", destaca Hernández.

Las nuevas tecnologías también podrían jugar un importante papel en la rehabilitación. Según Tormos, representan la posibilidad de "democratizar los servicios terapéuticos de rehabilitación". Cada vez más gente sobrevive a un infarto de miocardio o a un ictus. "El paciente podría hacer en su casa los ejercicios de rehabilitación física o cognitiva que el médico le haya prescrito de forma personalizada", señala. "Las TIC ayudarían a ahorrar, porque se automatizaría aquello que sea automatizable -recogida y procesamiento de datos- y se centrarían los esfuerzos en aquello que garantice la personalización de la terapia y su seguimiento, además de poder atender a un mayor número de pacientes; en ningún caso se trata de alejar al médico del paciente, sino de dar una atención más eficiente", puntualiza.

Ictus, infarto de miocardio y lesiones medulares, y traumatismos craneoencefálicos causados por accidentes. Tormos destaca tres áreas en rehabilitación haciendo uso de las nuevas tecnologías -física, cognitiva y cardiorrespiratoria- que "abarcan las diez enfermedades que hacen perder más años de vida por muerte prematura, más la pérdida económica de productividad de la persona fallecida y la que generen los años vividos con discapacidad".

En cuanto al grado de desarrollo de las TIC para afrontar el reto de la telemedicina, Mari Satur Torre, manager de Innovación de la Fundación Vodafone España, destaca que la tecnología más básica está disponible: "Puede servir algo tan sencillo como un mensaje de móvil para recordar una cita con el médico o que hay que tomar la medicación; así se trata de facilitar que las personas mayores lleven una vida independiente". Pero queda un largo camino para ello. Y es lo que trata de definir el proyecto E-Cenit Rehabilita, apoyado por el Ministerio de Innovación, en el que participan una decena de empresas de tecnología y varios centros de investigación, y que pretende establecer un nuevo paradigma en el plazo de cuatro años.

Médicos y técnicos implicados en el desarrollo ven con optimismo que la e-salud ya forme parte de las agendas políticas. La Agenda Digital Europea incluye acciones de e-salud -en 2012 recomienda definir un mínimo de datos de pacientes para compartir entre los Estados miembros y para 2015 está previsto dar a los pacientes un acceso seguro a sus datos sanitarios on line a través de proyectos piloto-, como recordaba Torre. También la Agenda de Granada y el programa Salud en línea recogen objetivos relativos a la sanidad digital, promoviendo la receta electrónica, la historia clínica electrónica o la cita a través de Internet.

Fuente de información: El País (1 julio 2010

jueves, 8 de julio de 2010

HOPE Project

Investigadores del Centro Andaluz de Innovación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC) participan en el desarrollo de un proyecto europeo que busca construir una casa inteligente para mantener el mayor tiempo posible la independencia de las personas mayores con la enfermedad de Alzheimer.

Smart Home for Elderly People (HOPE), nombre de la iniciativa, pretende ayudar a las personas mayores, específicamente a las que sufren de la enfermedad de Alzheimer, a tener una vida más independiente, prolongando su vida social y capacidades mentales, traduciéndose, todo esto, en una ralentización del grado de progresión de esta enfermedad neurodegenerativa.

HOPE desarrollará una herramienta inteligente -IP Based Universal Control Box (UCB)- para gestionar los diferentes subsistemas y terminales dentro de la residencia de una persona mayor. Mediante la fusión de las ventajas ofrecidas por el hardware, redes de radiofrecuencia, redes inalámbricas, sensores y convertidores digitales y analógicos, infraestructuras de telecomunicaciones y tecnologías de apoyo a decisiones el objetivo es proyectar una casa inteligente caracterizada por usabilidad, flexibilidad, adaptabilidad e inteligencia.

Este dispositivo está preparado para recordar al anciano si se deja la puerta abierta, o el fuego de la cocina encendido; en función de un sistema de detección de temperatura podrá recordar a un enfermo de alzheimer que es necesario que beba agua o, en caso de sentirse mal, podrá acceder a teleasistencia médica. De este modo, aumentará su autonomía evitando de algún modo la pérdida de funciones y habilidades cognitivas.

Los dispositivos que se necesitarán en el hogar o residencia de un anciano para la implementación de este sistema son sensores inalámbricos, un servidor local (ordenador de sobremesa o portátil) con conexión a Internet, y un servidor central encargado de gestionar los datos procedentes de los diferentes servidores locales.

Colaboración mediterránea

En este proyecto participan, además de CITIC, otras seis entidades y grupos de investigación españoles, griegos e italianos. Por este motivo, se van a realizar tres pruebas piloto, una en cada país participante: en Atenas (Grecia), en San Giovanni Rotondo (Italia) y, hacia finales de julio, en una residencia de ancianos de Torremolinos, en Málaga (España). Una vez realizada la instalación se llevarán a cabo las pruebas del Sistema completo, integrándolo previamente con el Servidor Central que centralizará los datos recogidos de cada uno de los tres hogares piloto. Se estima que para octubre comenzará la fase de evaluación del sistema en Red.

En concreto, CITIC ha participado en este proyecto con el estudio detallado de mercado para identificar los posibles sensores válidos para la implementación del Sistema de acuerdo con sus objetivos. Y ha colaborado en la realización del Diseño del Sistema, así como en el desarrollo de uno de los subsistemas que lo componen (Local Logging Service). Actualmente CITIC está participando activamente en las tareas de Integración de los diferentes subsistemas que componen la plataforma HOPE y a principios de julio la empresa acudirá a Italia para participar en la instalación de las pruebas piloto.

Para la puesta en marcha del proyecto HOPE, se realizaron encuestas en los tres países participantes para buscar la visión del cuidador de un enfermo de alzheimer y, siguiendo las directrices del programa europeo Ambient Assisted Living, los investigadores han contado en todo momento con la visión del paciente a través de la participación de la ONG griega Kmop y del hospital/fundación italiano Casa Sollievo della Sofferenza en el consorcio. Además, una vez que estén hechas las casas piloto, se contará con la participación de enfermos para probar todos los dispositivos.

Este desarrollo es posible gracias a la co-financiación de la Comunidad Europea, bajo el programa Ambient Assisted Living, y al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en el territorio español.

Web del proyecto: http://www.hope-project.eu/

Vídeo del proyecto:

http://www.youtube.com/watch?v=yp44_Z7yJag&feature=player_embedded#!

Fuente de información: Telemedicina ULL (7 julio 2010)