viernes, 18 de septiembre de 2009

La Universidad de Granada y Telefónica I+D diseñan habitaciones con sensores que ayudan a las personas dependientes

Investigadores del departamento de Teoría de la Señal, Redes y Comunicaciones de la Universidad de Granada, dirigido por José Carlos Segura Luna, están trabajando en un proyecto junto con investigadores de Telefónica I+D para desarrollar un sistema de localización de personas dependientes en su entorno, de tal forma que su estancia y seguridad puedan ser garantizadas gracias a los llamados Ambientes Inteligentes. Éste es un Proyecto de Excelencia del Ministerio de Innovación de Andalucía.

En la oficina de Telefónica I+D Granada, se ha diseñado una habitación que contiene un sistema electrónico que permite detectar casi cualquier localización de un receptor que se vaya moviendo por ella. El sistema funciona gracias a unos sensores colocados en el techo de tal forma que la información se recibe y procesa en un ordenador. Las posibilidades que permite son muchas, desde abrir las puertas cuando el receptor se acerca a ellas o frenar la silla de ruedas cuando los pacientes se acercan a una zona peligrosa.

TELIAMADE es el nombre de este nuevo proyecto que, combinado con diferentes tecnologías de localización como ZigBee, GPS (para espacios abiertos) o los ultrasonidos (cuando se quiere la posición exacta), puede extenderse a una gran variedad de espacios.

El prototipo está siendo probado en un estudio piloto en un hospital en Roma. Concretamente, los pacientes tienen en sus sillas de ruedas instalados los receptores-sensores y sus movimientos están totalmente controlados permitiendo frenar la silla si se acercan a sitios peligrosos como una escalera o abrir las puertas cuando se acercan a ellas.

Esta nueva herramienta puede ser muy útil para los servicios sociales como la telemedicina puesto que toda la información de los movimientos y actividad en las casas se podrá recibir remotamente.

Fuente de información: Andaluciainvestiga.com

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Mapas virtuales para discapacitados visuales

El Doctor Orly Lahav de la universidad de Tel Aviv ha inventado una nueva herramienta software que permite las personas con limitaciones visuales navegar por lugares desconocidos para ellos. Para lograrlo, el usuario utilizará un joystick especial, un dispositivo háptico, que le permite tener sensación táctil.

Mediante este sistema, las personas pueden sentir físicamente la tensión en sus dedos mientras navegan en un entorno virtual que no pueden ver, pero sí sentir: por ejemplo, si el usuario se encuentra con una pared o una barrera, el joystick se endurece. El software además puede programarse para emitir sonidos: una máquina de café ardiendo en un café virtual o el sonido de un teléfono cuando el usuario se acerca a la mesa de un recepcionista.

Explorando mundos virtuales en 3 dimensiones basados en mapas de entornos reales, las personas ciegas pueden "sentir" las calles, las aceras y otros elementos urbanos a través del joystick cuando mueven el cursor en la pantalla del ordenador. La nueva solución les da el control, la confianza y la capacidad de explorar nuevas calles y espacios que no les son familiares. De esta forma, las personas que no pueden ver, pueden fabricarse mapas mentales en sus mentes que les servirá para moverse en el entorno real.

La herramienta que se ha llamado "BlindAid" fue mostrada recientemente en la conferencia internacional de rehabilitación virtual 2009, donde el doctor Lahav demostró casos de estudio de personas utilizándola en el centro de rehabilitación para ciegos en Newton, Massachusetts. Allí, una mujer parcialmente ciega, fue la primera que experimentó el entorno virtual del centro, además del campus y de otros 10 lugares, incluido un edificio de cuatro plantas. Después de 3 ó 4 sesiones, la mujer era capaz de navegar de forma eficaz y explorar sitios concretos del mundo real llevando una venda en los ojos.


Fuente de información original en inglés: ScienceDaily.com

Crean un robot que cuida de las personas mayores

Un nuevo interfaz permite a los ancianos comunicarse mejor con los robots cuidadores

Ingenieros norteamericanos han desarrollado un robot capaz de cuidar de las personas mayores en tareas como darle la mano para andar, oír lo que necesitan y realizar otras actividades físicas. Han creado un interfaz hombre-máquina que permitirá a los ancianos o discapacitados motores comunicarse mucho más fácilmente con los robots cuidadores, especialmente diseñados para su atención. No sustituirá la atención humana, pero incrementará la independencia de las personas con problemas físicos.

Un equipo de ingenieros electrónicos e informáticos y especialistas en ciencias de la salud de la Universidad de Illinois en Chicago (UIC), Estados Unidos, y de la Rush University, de la misma ciudad, han desarrollado un interfaz hombre-máquina que permitirá a los ancianos o discapacitados motores comunicarse mucho más fácilmente con los robots cuidadores, especialmente diseñados para su atención. Milos Zefran, Jezekiel Ben-Arie, Marquis Foreman y Bárbara Di Eugenio son los responsables de esta investigación.

Son conocidos los distintos inconvenientes que pueden ocasionar las discapacidades físicas en personas de edad avanzada. Sin embargo, hay muchos casos en los cuales las capacidades mentales no se encuentran alteradas y, en consecuencia, los ancianos solamente requieren una ayuda instrumental para poder realizar las tareas cotidianas que insumen un esfuerzo físico, por más pequeño que sea.

El objetivo de la nueva aplicación es que las personas con inconvenientes físicos pueden comunicarse muy fácilmente con los robots, indicándoles inmediatamente que necesitan. La investigación, difundida mediante un comunicado de prensa de la UIC, recibió una beca de 989.000 dólares por parte de la National Science Foundation (NSF) y forma parte del American Recovery and Reinvestment Act of 2009, debido a la importancia en distintos campos de la aplicación que se está desarrollando.

La innovación incluye una interfaz que permitirá a los ancianos o discapacitados comunicarse con los robots cuidadores mediante una amplia gama de canales, como el lenguaje verbal, los gestos no verbales o el tacto. De esta manera, se simplificaría el proceso de comunicación que debe cumplirse cuando surge la necesidad de la persona y el robot debe actuar en consecuencia.

Importantes beneficios para las partes implicadas

Este desarrollo también supondría una importante ayuda psicológica para los ancianos o discapacitados, ya que permitiría mantener su independencia, mejorar su calidad de vida y que sigan residiendo en sus domicilios, sin requerir una internación para recibir cuidados constantes de profesionales.

También sería positivo para las familias implicadas, teniendo en cuenta que alivianaría el trabajo de asistencia. Otro tanto sucedería con los médicos, clínicas y demás proveedores de atención médica, que podrían recibir únicamente a los casos más complejos en sus áreas de internación.

Los especialistas de la UIC y de la Rush University asociados en el proyecto son Jezekiel Ben-Arie, profesor de informática e ingeniería eléctrica; Bárbara Di Eugenio, profesora asociada de ciencias de la computación; Milos Zefran, especialista en robótica y Marquis Foreman, profesor emérito de ciencias de salud y del comportamiento.

Estos profesionales se encuentran especializados en áreas claves para el desarrollo de esta nueva aplicación, ya que Zefran cuenta con amplia experiencia en robótica y sentido del tacto computarizado, Ben-Arie en visión por computador y reconocimiento de patrones, Di Eugenio en el procesamiento del lenguaje natural y Foreman en enfermería y gerontología.

Detalles técnicos y funcionamiento

La interfaz de comunicación incluirá en su núcleo una metodología de reconocimiento llamada RISQ, inventada y patentada por Ben-Arie. RISQ permitirá que el robot pueda aprender a comunicarse con cada paciente, sorteando los ruidos comunicacionales que puedan provocar el contexto o las deficiencias en el habla de la persona.

Para ello, la aplicación no solamente tendrá en cuenta el lenguaje verbal, sino que también considerará el reconocimiento de gestos, objetos y otros elementos, integrando al circuito comunicacional al tacto y a la visión, para que el robot pueda interpretar una orden.

De esta manera, este desarrollo es capaz de tomar palabras individuales y dar sentido a una frase de acuerdo a la información complementaria procedente de estímulos referidos al tacto y a la visión. Mediante la combinación de técnicas de procesamiento del lenguaje natural y del tacto, el robot logrará entender y responder correctamente a las diversas formas de contacto humano.

Es así que sabrá responder inmediatamente al usuario al realizar tareas cotidianas como cocinar o hacer la cama. Para ello, se observarán las interacciones físicas y verbales que se utilizan en la comunicación entre los ancianos o discapacitados y los asistentes humanos. Posteriormente, se desarrollará un marco matemático que responda al modelo de interacción y que haga viable la comunicación robot-paciente.

En tres años se espera contar con un prototipo de estas características, para posteriormente desarrollar las variaciones y adelantos que sean necesarios. La interfaz podrá encontrar seguramente un amplio uso en la prestación de servicios de salud en distintas instituciones, realizando quizás muchos de los trabajos que hoy efectúan enfermeras u otros profesionales, que de esta manera podrán abocarse a otro tipo de tareas.

Fuente de información: Tendencias21